La famosa cadena de pastelerías y cafeterías Embassy cierra todos sus locales en Madrid por problemas de liquidez. Lo hace de momento de forma provisional, después de que ya lo hiciera su tienda original, fundada en 1931 por Margarita Kearney Taylor en el paseo de la Castellana para que las mujeres solas pudieran disfrutar del té con pasteles.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el salón fue un escenario singular: situado cerca de las embajadas alemana y británica, atraía a funcionarios y espías de ambos bandos en pleno conflicto y fue parte de una ruta de escape para refugiados judíos.