La tragedia ocurrida en Alcorcón, con dos bomberos fallecidos en el incendio registrado en un parking, sigue provocando 24 horas después mucha conmoción en todo Madrid.
Todos los servicios de emergencia de la Comunidad de Madrid han guardado un minuto de silencio por los dos bomberos fallecidos. Especialmente emotivos han sido los de los parques de bomberos, aunque no ha faltado el homenaje de los efectivos de Protección Civil, el SUMMA 112 o los agentes forestales.
Se sigue investigando en detalle la secuencia exacta de lo ocurrido en Alcorcón. La Policía científica sigue a la espera de poder entrar en el garaje.
Según ha podido saber Telemadrid de fuentes conocedoras de los hechos, todo se produjo después de que el conductor de un coche, un Porche Cayenne E híbrido, perdió el control al entrar al garaje, aceleró y al bajar se estrelló contra un coche de combustión. Así las cosas, desaparece la teoría de que explotara un coche eléctrico, como se barajaba en un principio, puesto que el vehículo implicado era un coche híbrido.
Tras el choque se originó un incendio de grandes dimensiones que afectó a otros coches de combustión. El fuego cogió tal temperatura que afectó a las celdas de las baterías del coche híbrido y ahí fue cuando todo fue a peor. El incendio cogió más fuerza y se generó una intensa humareda.
Los bomberos accedieron al lugar 'en línea de manguera', cogidos todos de una manguera de gran longitud, porque apenas se veía nada por culpa del humo. Es una manera de actuar en este tipo de situaciones con visibilidad reducida, para que ningún bombero se pierda en el proceso y caiga en peligro.
El problema llegó cuando la puerta corredera del garaje, golpeada por el coche híbrido, se vino abajo, pillando la manguera y dejando atrapados a varios bomberos en el interior del garaje.
Fue en este momento cuando Sergio, que había conseguido salir, mientras estaba siendo atendido por los sanitarios, se dio cuenta de que no estaba su compañero Jesús y volvió a entrar para buscarle. Esa decisión fue fatal para Sergio, pues finalmente murió en el intento.
El garaje ya entonces era como un horno, con condiciones muy complicadas en cuanto a temperatura y visibilidad.
La investigación sigue el marcha. Madrid sigue lamentando lo ocurrido.