Quién no ha escuchado alguna vez aquello de “menos plato y más suela de zapato” en referencia a lo que se debe hacer para perder peso. Esto es, comer menos y hacer más ejercicio. En Madrid mejora tu vida consultamos a la nutricionista del programa, Sonia Lucena, sobre la certeza de esta afirmación.
No todas las calorías son iguales
“Matemáticamente parece lógico, sin embargo, hay que comparar el tipo de caloría que ingerimos” afirma Sonia Lucena, en referencia a que la clave está en la metabolización de las mismas. “No es lo mismo 100kcal de un refresco azucarado, que 100kcal de un aguacate”, añade.
¿Dónde está la diferencia?
Dicho esto, puede que haya quienes se pregunten entonces, que, si contienen el mismo número de calorías, ¿cuál es la diferencia? Sonia Lucena responde a esta cuestión que en la cantidad de nutrientes que contiene cada uno.
“Por ejemplo, en el caso de la bollería industrial vamos a tener una gran cantidad de azúcar que va a generar un gran pico de glucosa”, responde. Por lo que, el tipo de alimento influye en la respuesta hormonal, la saciedad, el metabolismo y la inflamación del cuerpo.
¿Podemos comer entonces mucha cantidad de aquellos alimentos que contengas calorías “buenas”?
No, “la clave está en escuchar a nuestro organismo”, afirma Lucena y hace alusión a las llamadas dietas por puntos.
Las dietas por puntos asignan un valor numérico a cada alimento en función de su composición nutricional, en lugar de solo fijarse en las calorías. ¿Cómo funcionan?
- Cada persona tiene un límite de puntos diario según su peso, altura, edad y nivel de actividad.
- Los alimentos saludables tienen menos puntos, mientras que los ultraprocesados o ricos en grasas y azúcares suman más.
- El objetivo es aprender a equilibrar la alimentación, escogiendo alimentos más nutritivos sin eliminar completamente ningún grupo.
Para Sonia Lucena, esta práctica genera ansiedad y un estado de desnutrición encubierta. “No tenemos que basar la alimentación solo en el peso”, afirma, ya que comer menos no siempre implica perder grasa; muchas veces, lo que se pierde es masa muscular y eso ralentiza nuestro metabolismo.