En el barrio del Pilar, la historia de Visitación y Restituto, un matrimonio nonagenario, ha puesto de relieve la complejidad de la convivencia en su comunidad de vecinos.
Desde hace años, esta pareja ha estado lidiando con problemas de humedades en su cocina y baño, una situación que parece no encontrar solución debido a la falta de respuesta de la comunidad de propietarios.
"Ya llevamos tres años esperando. Esto es lo último de ahora. El mueble se descolgó de ahí porque el taco se mojó y, como está lleno de cosas, pesaba y se me cayó", relata Visitación mientras señala la humedad que ha invadido su hogar. Su esposo, Restituto, de 91 años, añade con frustración: "La comunidad no quiere saber nada. Como es particular, de ellos no es el problema".
Sin embargo, esta problemática se complica cuando los vecinos del edificio tienen una perspectiva diferente. Según ellos, Visitación y Restituto son conflictivos, temidos por aquellos que intentan enfrentarse a ellos o reclamarles por su situación. "Son súper vengativos y no sé si es por la edad, pero creen que ellos siempre llevan la razón en todo", comenta una vecina que prefiere permanecer en el anonimato.
La situación se vuelve aún más confusa al descubrir que, según los testimonios de otros residentes, la comunidad ya ha desembolsado dinero en varias ocasiones para reparar las humedades del matrimonio. "Si el vecino de arriba le da dinero para arreglar el techo y ella se queda con el dinero sin hacer nada, por ahí van los tiros", explica otra vecina.
Este conflicto ha creado un ambiente tenso y divisivo en el edificio. Mientras Visitación y Restituto claman por ayuda y comprensión, otros vecinos sienten que han hecho lo suficiente para solucionar el problema y que la culpa recae en la pareja por no llevar a cabo las reparaciones necesarias.
Las dos versiones reflejan una realidad compleja donde ambos lados parecen tener razones válidas para sus posturas. La convivencia entre Visitación y Restituto con sus vecinos se ha convertido en un verdadero laberinto emocional, dejando entrever que la falta de comunicación y entendimiento puede llevar a situaciones insostenibles.