Los cultivos de Titulcia se encuentran en una situación crítica tras las recientes lluvias que han arruinado sus cosechas. La tierra, conocida como "la tierra del ajo", ahora se asemeja a un paisaje anegado, y los campos están inundados con agua que supera los 50 centímetros de altura. En un escenario donde ya llueve sobre mojado, la angustia de los agricultores se intensifica.
Raúl, un agricultor local, expresa su frustración: "Los campos están igual que estaban, con más agua. Incluso con lo que ha llovido esta noche ha subido una cuarta. Dicen que ha caído alrededor de 25 litros por aquí".
La situación es tan grave que el camino a su parcela se ha vuelto completamente intransitable. El desbordamiento del río Tajuña ha llevado a esta crisis. "Esta agua viene del río, del pantano que no para de soltar, echa más agua que coge y el río se sale", explica Raúl.
Sus cultivos de ajo han sido devastados; "ya están podridos totalmente. Han estado mojados por encima, los ha tapado y están cocidos. Esto ya no vale". En total, aproximadamente 50 hectáreas de ajos, equivalentes a unas 500 toneladas de producto, han quedado arruinadas.
La cebada también ha sufrido el mismo destino. Raúl tenía 40 hectáreas destinadas a este cultivo, y lamenta: "Ya se ha secado, se ha cocido, está llena de agua. Esto ya no vale, está podrido total". Además, la cebada era crucial para la siembra del próximo año: "Esta cebada es para multiplicar para hacer simiente y ya para el año que viene no hay tampoco".
La acumulación de agua en las parcelas es un problema urgente que no parece tener solución inmediata. "Ya no puedo hacer nada. Lo que está perdido está perdido, ya remedio no tiene ninguno", concluye Raúl con resignación.
Los agricultores de Titulcia esperan una solución para abordar esta grave situación y evitar futuras catástrofes en sus tierras fértiles. Mientras tanto, el ciclo de lluvia sigue afectando a quienes dependen de la agricultura para su sustento.