Puñetazos, patadas y armas. Vélez y Peñarol acababan de enfrentarse en la Copa Libertadores. Y en los aledaños del estadio se estaba disputando un partido de fútbol 5 entre policías.
Uno de los agentes llevaba unos pantalones de Peñarol y los barras de Vélez al verlo entraron a increparle, Desatando una batalla campal entre policías y ultras.
Un oficial acudió a buscar su arma de fuego para disparar al aire con efecto intimidatorio, pero uno de los barras abrió la mochila de otro agente y llegó a extraer su pistola.
La pelea se saldó con hasta 26 detenidos, 16 ultras de Vélez y 10 funcionarios de la policía. La Ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, confirmó los sucesos y aseguró que los barras detenidos jamás volverán a pisar un estadio. Una batalla de lo más violenta que tendrá duras consecuencias.