Iñigo Pérez, entrenador del Rayo Vallecano, reconoció que estar a falta de nueve jornadas para concluir el campeonato liguero casi salvados es "una llamada a la ilusión" y aseguró que "en ningún momento" piensa que no puedan llegar a clasificarse para disputar competición europea.
El equipo vallecano afronta este viernes (21.00 horas / Telemadrid en directo) la visita del Espanyol con 40 puntos en 29 jornadas y trece puntos por encima del descenso a falta de sólo 27 en juego, lo que supone la permanencia virtual y da derecho a soñar.
La eliminación de la Real Sociedad en semifinales de la Copa del Rey, con Barcelona y Real Madrid en la final del torneo, ha provocado que el séptimo clasificado en Liga dispute seguro competición europea el próximo curso. Incluso el octavo en la Liga española podría también jugar en Europa si al final de temporada se dan varios condicionantes.
“Yo es que no haya pensado en Europa nunca, sueño en junio. Una vez que se inicia la temporada yo no tengo tiempo de abstraerme de la realidad que es el día a día. Yo prefiero pensar en los 40 puntos y ahora, una vez conseguidos, hay que intentar ganar todos los partidos".
"En ningún momento pienso que no podamos jugar Europa. Todos entendemos que estar donde estamos es una llamada a la ilusión”, dijo Iñigo Pérez, en conferencia de prensa.
Hace dos temporadas, la 2022/2023, en la que Andoni Iraola era el primer entrenador e Iñigo Pérez el segundo, el Rayo también llegó a la jornada 29 con 40 puntos y opciones de entrar en Europa. En los nueve partidos restantes el equipo ganó tres y perdió seis y se quedó sin opciones.
“Andoni y yo hablamos mucho. Menos de lo que nos gustaría pero mantenemos relaciones. Tenemos una visión muy parecida, pero no hemos hablado de si nos vamos a ver en Europa”, señaló.
“Aquella temporada con Iraola quizás hubo vértigo. No fuimos capaces de ganar aquellos partidos que te permiten estar en esos objetivos. De ahí viene el tema de las nueve finales que hablamos. En cien años de historia hemos estado poco ahí y que no sea por vértigo”, confesó el técnico navarro, que dijo "tener una espinita por no disputar la semifinal de la Copa del Rey" que sí jugó la Real Sociedad, su verdugo en el torneo.
El partido contra el Espanyol de esta jornada es importante para el Rayo, que, en caso de ganar, prácticamente aseguraría la permanencia y además mantendría intacto el sueño europeo.
“Ganar en Vallecas es sinónimo de doble alegría por los tres puntos y ver a los rayistas sonreír pero no será fácil. Somos dos equipos enérgicos y mantenemos la misma identidad de la jornada dos. Será un partido cerrado en el que nosotros tendremos que elaborar juego para hacer la diferencia”, comentó.
“Todos sabemos que cuando estás abajo la diferencia que hay entre jugar para conseguir algo por arriba y subsistir en Primera es más compleja. Lo que manda es el juego y es donde debemos imponernos”, concluyó.