Después de dos años de subidas, el aceite de oliva se sitúa en precios que no veíamos hace tiempo y es que lejos quedaron los 9,56 euros de media que pagábamos en febrero de 2024 por una botella de un litro. Ahora, el mismo envase podemos comprarlo en el supermercado por 5,78 euros.
Con los precios en máximos, fueron muchos los consumidores que dejaron de adquirirlo y empezaron a utilizar otros aceites como el de girasol para poder reducir el gasto en la cesta de la compra, que ya era bastante elevado si sumábamos el encarecimiento de otros productos básicos.
"Afortunadamente este año tenemos una cosecha magnífica, vamos a superar casi 1.400.000 toneladas, frente a las 600.000 que tuvimos en 2023", ha detallado Nieve Ortega, directora de la .Revista Olimerca'.
Este aumento de la producción conlleva el reajuste de precios: "Afortunadamente para el consumidor ahora puede acceder a muy buenos aceites a un precio asequible", ha añadido esta experta.