Un estudio elaborado por Línea Directa Aseguradora llama la atención sobre el aumento de la sofisticación en los métodos utilizados por los delincuentes para robar vehículos.
Frente al clásico puente, los ladrones actuales emplean inhibidores de frecuencia, interfaces para anular inmovilizadores, y máquinas de diagnosis que permiten manipular elementos como el número de bastidor o el kilometraje.
Los retrovisores, los tubos de escape y los equipos de sonido figuran entre las piezas más robadas en los asaltos parciales.
El robo con inhibidor del mando
En este robo se usan diversos dispositivos para poder desactivar la alarma del coche objetivo y robarlo como se ha hecho toda la vida, mientras el dueño no está presente.
En algunos casos se usan inhibidores para desactivar a su vez el sistema informático del coche, impidiendo que este se encienda hasta que los ladrones no hayan activado la frecuencia.
La técnica Smart Key
Los ladrones usan tecnología avanzada para copiar la señal de las llaves inteligente, consiguiendo burlar la seguridad del coche, consiguiendo llevárselo como si fuera suyo.
El falso valet
Una persona aparenta ser aparcacoches en lugares donde se celebran eventos concurridos o de alto prestigio. La víctima le da las llaves, pero cuando vuelve, se encuentra sin coche.
Estaciones de tren y los aeropuertos
Aprovechan que los dueños aparcan su coche en estaciones de tren o aeropuertos y se marchan varios días para tomarse su tiempo y robar de manera tradicional. Cuando el propietario vuelve, se encuentra sin coche.